¿Qué es la litiasis renal?
La litiasis renal, conocida comúnmente como piedras en el riñón, es la formación de depósitos sólidos de minerales y sales dentro de los riñones o las vías urinarias. Estos cálculos pueden variar desde el tamaño de un grano de arena hasta ocupar todo el interior del riñón (cálculos coraliformes).
Cuando un cálculo se desprende y viaja por el uréter, puede producir un dolor intenso conocido como cólico renal, considerado uno de los dolores más fuertes que una persona puede experimentar. Además del dolor, los cálculos pueden causar obstrucción urinaria, infecciones y, si no se tratan, daño renal permanente.
Técnicas de tratamiento
Ureteroscopia flexible con láser
Se introduce un instrumento delgado y flexible a través de la uretra hasta llegar al riñón, sin realizar ninguna incisión externa. Una vez localizado el cálculo, se fragmenta con láser de holmio y los fragmentos se extraen. Es la técnica de primera línea para cálculos de hasta 20 milímetros, y en muchos casos permite el alta el mismo día del procedimiento.
Nefrolitotomía percutánea
Para cálculos de gran tamaño (mayores de 20 milímetros) o cálculos coraliformes, se realiza una pequeña incisión de aproximadamente 1 centímetro en la espalda para acceder directamente al riñón. A través de esta vía, se fragmentan y extraen los cálculos de forma completa en una sola sesión. Requiere hospitalización de 1 a 2 días.
¿Cuándo consultar?
Es importante buscar evaluación urológica si presenta cualquiera de estos síntomas:
- Dolor lumbar intenso que aparece de forma súbita, se irradia hacia el abdomen o la ingle, y no se alivia con analgésicos comunes
- Sangre en la orina (hematuria), que puede ser visible a simple vista o detectada en un examen de laboratorio
- Dificultad para orinar, sensación de urgencia, ardor o disminución del chorro urinario
- Infecciones urinarias recurrentes, que pueden ser causadas por cálculos que actúan como reservorio de bacterias
- Náusea, vómito o fiebre asociados a dolor lumbar, lo cual puede indicar obstrucción con infección (una urgencia médica)
Si presenta fiebre mayor a 38 grados junto con dolor lumbar y dificultad para orinar, acuda a urgencias inmediatamente. Una piedra obstructiva con infección requiere tratamiento urgente.
¿Cómo es el procedimiento?
El Dr. Martínez sigue un protocolo estructurado para cada paciente con sospecha de litiasis renal:
- Evaluación con tomografía (TAC): estudio de imagen que permite determinar el tamaño, la ubicación, la composición estimada y el número de cálculos presentes
- Selección de técnica: con base en las características del cálculo y la anatomía del paciente, se elige la técnica que ofrezca la mayor tasa de éxito con la menor invasión
- Procedimiento: se realiza bajo anestesia en quirófano, con un tiempo que varía entre 30 minutos y 2 horas dependiendo de la complejidad del caso
- Seguimiento: retiro de catéter ureteral (stent) en procedimiento quirúrgico ambulatorio adicional (si aplica), verificación de eliminación completa de fragmentos y estudio metabólico para prevenir recurrencia
Prevención de recurrencia
Tratar el cálculo es solo la mitad del trabajo. La otra mitad es evitar que vuelva a formarse. El Dr. Martínez realiza un estudio metabólico posterior que incluye:
- Análisis de la composición del cálculo (cuando se obtiene una muestra) para determinar de qué está formado y ajustar la estrategia preventiva
- Estudio de orina de 24 horas para medir niveles de calcio, oxalato, ácido úrico, citrato y otros factores litogénicos
- Recomendaciones de hidratación: ingesta de 2 a 3 litros de agua al día, distribuida durante todo el día
- Ajustes dietéticos personalizados según el tipo de cálculo: reducción de sodio y proteína animal en cálculos de calcio, reducción de purinas en cálculos de ácido úrico
- Medicación preventiva en casos seleccionados (citrato de potasio, tiazidas, alopurinol) para modificar la química urinaria